Carta de Arão Bula tras su liberación

arao2“Como ya saben fui puesto en libertad el pasado 13 de Mayo de 2015 a las 15 h pero no puedo salir de Cabinda hacia las restantes provincias de Angola ni al resto del país.

Las autoridades angoleñas continúan persiguiéndome. Montaron un escenario diciendo que yo soy peligroso porque siempre me ofrecí a denunciar las situaciones que violan los derechos humanos y a defender a las personas acusadas de crímenes contra la seguridad del Estado. Y además dicen que tengo una gran popularidad en el pueblo de Cabinda y otros lugares.

En este momento mi estado de salud necesita de un tratamiento serio en el exterior del país, y con mucha reserva en los países africanos, debido a la sospecha que recae sobre el comportamiento de las autoridades angoleñas que pueden influenciar una situación que eventualmente podría perjudicarme.

Lo que ocurrió en torno a mi detención fue muy grave porque el gobierno angoleño, sin pruebas, mandó detenerme y me causó un gran perjuicio en mi salud debido a la tortura física y psicológica. Todo esto debido a mis aspiraciones, que yo encuentro legítimas, en defensa de la libertad, justicias, derechos y garantías de los ciudadanos, y en particular de la identidad del pueblo de Cabinda. Debido a estas convicciones actualmente sufro de persecuciones, ejecuciones sumarias y otros tratamientos crueles.

El día 12 de marzo de 2015, por la noche, individuos no identificados cortaron el cable eléctrico que alimentaba mi casa, con el propósito de entrar en mi casa para ejecutarme. Infelizmente para ellos no lo consiguieron ya que no consiguieron romper las puertas ni rejas.

El día 14 de marzo de 2015, a las 5h, la fecha prevista para la manifestación pacífica, un cliente y yo efectuamos un viaje hasta la frontera de Massabi para resolver unas situaciones personales…”

“..Allí fui retenido aunque me dijeron que no estaba detenido y me dijeron que tenía que a ir a encontrarme con el Delegado del Interior. Yo le dije que el Delegado del Interior tenía mi número de teléfono y si quería me podría llamar o ponerse en contacto conmigo en la Orden de la Dirección Provincial de Abogados, porque él y yo hemos tenido reuniones trimestrales de la coordinación de la justicia y en ese momento no podía hacerlo…”

“… Así que nos subimos en el coche alquilado por nosotros mismos, llevando también a un agente en el coche y además escoltados por un coche de policía hasta Landana. Al llegar a Landana tuvimos que ir directamente al cuartel de la policía porque cuando quise negarme la policía me dijo que en caso de no aceptar todo lo que me sucedería sería grave y sería mi responsabilidad.

“.. Tras pasar por varias autoridades fui llevado al Director Adjunto de la oficina del Departamento de Investigación Criminal Provincial, donde me encontré con un aparato policial de la intervención rápida de unas 100 personas rodeando la Investigación Criminal, diciendo que era una persona peligrosa y que la marcha era una forma de desestabilizar la provincia de Cabinda y mi viaje en la frontera era conseguir periodistas y manifestantes para la marcha, así como acusarme de estar conectado con miembros del Movimiento Revolucionario en el extranjero.

Me quedé en el gabinete del director adjunto de la oficina de la Diputación Provincial de Investigación Criminal del Departamento SINFO custodiado por elementos de seguridad hasta las 22h00 y el director seguía diciendo que no estaba detenido o arrestado y sólo dijo que esperara al Delegado del interior y al Dirección Provincial de Investigación Criminal para una conversación y luego regresaría a casa. De ahí fui trasladado en la Policía de la sala de reuniones en la Investigación Criminal y 1h40m fue llamado por el investigador en su oficina para dar mis datos, explicar lo que pasó y ante mi insistencia en preguntar qué estaba pasando simplemente respondió que no lo sabía, pero que de todos modos la situación se debía a la manifestación. La sala de reuniones no tenía puertas ni ventanas, estaba llena de mosquitos y suciedad que producía mucho olor, rodeados por la Policía de Intervención Rápida y hasta para ir al baño fui acompañado por tres o cuatro policías. No había colchones y apenas pude dormir sentado en las sillas durante 4 días y nadie dijo cuál era el motivo de la detención. Simplemente decían que no estaba detenido.

Y el 16 de marzo de 2015, a las 12:00 me llamaron al procurador con la investigación penal para ir al tribunal. Me negué pidiéndole al fiscal que me explicara cuál era el delito que había cometido y me dijo que era el delito de sedición. Así acepté ir a la corte y allí me quedé en la procuraduría durante 2 horas y ellos me devolvieron a la Investigación Criminal diciendo que el expediente tenía que volver a la instrucción porque no había pruebas. En ese día volví a pasar la noche en esas condiciones y el 17 de marzo de este año, 11 a.m. fui llamado por el fiscal en que fui sometido a interrogatorios y aunque no había pruebas se dio la siguiente orden: “la detención es ilegal y estuvo hecha de flagrante delito, pero dada la situación política en el territorio de Cabinda válido la misma”. De ahí fui enviado a la cárcel civil, donde me encontré con más de 200 Policías de Intervención Rápida. No tenía derecho a tener reloj, radio o periódico, teniendo que asearme en agua sucia y durmiendo en el suelo.

Actualmente en el barrio en el que vivo barrio los elementos de seguridad montaron un sistema de control, con el objeto de controlar mis salidas y entradas y hasta alquilaron casas cerca de mi residencia. Yo personalmente y mi familia estamos en peligro…”

“..La cárcel civil en la que estuve es una prisión de condenados altamente peligrosos. En los primeros días sufrí agresiones y amenazas de muerte de algún condenado que …”. “..Uno de los condenados, en libertad, vino a mi oficina después y me amenazó de muerte. Hoy en día el poder moviliza a personas que me persiguen e intimidan para que yo abandone la defensa de los derechos humanos e intereses de los ciudadanos. Las autoridades consideran esto como una amenaza a sus intereses. Y dicen que la movilización de la población de Cabinda y la solidaridad de las organizaciones no gubernamentales nacionales e internacionales en mi defensa es la forma que uso para desestabilizar a un poder establecido y para la autodeterminación del pueblo de Cabinda. Ayer recibí información de que la policía y agentes de seguridad en las fronteras de Cabinda estaba siendo prevenida contra mí”

Con mis mejores deseos.”

Arão Tempo

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